La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó este martes a la Asamblea Nacional la reforma parcial de la Ley Constitucional contra el Odio, aprobada en 2017 cuando ella era presidenta de la Asamblea. La normativa, criticada por la coalición opositora como parte de un marco legal represivo, fue objeto de una propuesta de modificación enviada por Rodríguez a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.

La reforma busca ajustar la ley para mejorar su aplicación, según explicó Delcy, quien reconoció el uso abusivo de la normativa en algunos casos. A pesar de su petición, organizaciones nacionales exigen en su lugar la derogación completa de la ley, argumentando que se utiliza para perseguir críticos del chavismo. La Asamblea Nacional designó una comisión especial para estudiar la propuesta y emitir un informe.

La Ley contra el Odio, promulgada durante el mandato de Hugo Chávez, permite sancionar actos de discriminación y discurso de odio. Sin embargo, su aplicación ha sido cuestionada por grupos independientes y medios de comunicación, que denuncian su uso para reprimir disidencias. La reforma parcial propuesta por Delcy busca equilibrar su aplicación, aunque no resuelve las críticas de quienes consideran que la ley se ha convertido en herramienta de control.

La situación refleja la tensión entre el gobierno y la oposición en Venezuela, donde la legislación se ha convertido en un punto de disputa. Mientras se espera la respuesta de la Asamblea Nacional, las organizaciones continúan exigiendo su derogación total, considerando que su existencia limita la libertad de expresión.