EE.UU. Y China anunciaron la extensión de su acuerdo comercial hasta enero de 2027, según informaciones de medios venezolanos. Pekín confirmó la ampliación del pacto y detalló nuevas medidas sobre aranceles, inversiones, agricultura e inteligencia artificial. Esta decisión se produce tras reuniones entre los líderes estadounidenses y chinos, donde se abordaron temas de cooperación económica y seguridad.
La Casa Blanca aclaró que no tiene planes de vender armas a China, tras comentarios del embajador norteamericano en Beijing sobre una posible venta. Aunque el tema de las armas fue mencionado, Washington negó cualquier intención de exportar armamento a la nación asiática. Paralelamente, Irán expresó su preocupación por el rechazo de Estados Unidos a su propuesta de siete puntos, advirtiendo que podría ser un error.
Mientras tanto, el petróleo de Texas subió un 2,11 % tras el rechazo de EEUU a la propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz. La tensión entre Irán y Estados Unidos persiste, mientras que los acuerdos comerciales entre EE.UU. Y China continúan evolucionando. La extensión del acuerdo comercial refleja una tentativa de estabilizar las relaciones económicas entre las dos potencias globales.




























