El papa León XIV concluyó su visita a Francia el lunes en la ciudad de Metz, donde pronunció un discurso sobre paz y la Unión Europea. Durante su estancia, el pontífice visitó varios lugares emblemáticos, incluyendo los Campos Elíseos de París, donde ofició una misa gigante que congregó a miles de personas. En una jornada marcada por la solidaridad, el papa también se reunió con víctimas de abusos sexuales cometidos por religiosos, reforzando su compromiso con la justicia y la reparación.

En París, el papa visitó un centro dedicado a la acogida de migrantes y refugiados, defendiendo la dignidad de quienes se encuentran en situación de invisibilidad social. Durante su estancia, también llamó a mantener una vigilancia máxima contra los abusos en la Iglesia francesa, un tema que ha sido objeto de escándalos en los últimos años. Aunque la visita fue recibida con entusiasmo por parte del público, también se registraron protestas nacionales, que se intensificarán en los próximos días.

La visita del papa fue una oportunidad para abordar temas complejos, como la paz en Europa y la lucha contra la violencia sexual. En Metz, el papa destacó la importancia de la unidad entre naciones, un mensaje que resonó en un contexto de tensiones geopolíticas. Mientras tanto, las autoridades francesas continúan evaluando el impacto de las protestas, que se han manifestado en varias ciudades del país.