El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron en un debate previo al balotaje, el viernes 24 de octubre. Ambos candidatos se centraron en temas clave como la economía, la seguridad y la corrupción, lanzándose acusaciones mutuas durante la discusión. Lula defendió su propuesta de crecimiento económico para reducir la deuda pública, mientras que Bolsonaro culpó al gasto estatal por las altas tasas de interés y prometió refinanciar las deudas de las familias.
En el debate, Lula destacó su experiencia y su plan para estabilizar la economía, mientras que Bolsonaro criticó su gestión pasada, señalando la corrupción como un problema persistente. Ambos candidatos también abordaron cuestiones de seguridad, con Lula prometiendo más inversión en policía y Bolsonaro defendiendo medidas más duras contra el crimen. La discusión fue intensa y marcada por ataques personales, reflejando la tensión entre los dos candidatos en una elección muy reñida.
La segunda vuelta se celebrará el domingo 25 de octubre, con ambos candidatos empatados en el 50 % de los votos válidos según el último sondeo de Datafolha. Lula, quien lidera su campaña con movilizaciones en Río de Janeiro y São Paulo, busca consolidar su ventaja, mientras Bolsonaro intenta ganar apoyo en las zonas rurales y en sectores conservadores. La elección representa un punto crucial para Brasil, con implicaciones profundas en su política y economía.



















