El arzobispo de Maracaibo, monseñor José Luis Azuaje, presidió la misa en honor a la Virgen de Chiquinquirá, conocida como la Chinita, durante la cual recordó la misión de la virgen de mostrar a Jesús en la historia del pueblo zuliano. La ceremonia religiosa se celebró en la plazoleta de la Basílica, reuniendo a miles de fieles.

La Bajada de la Chinita, celebrada el 31 de octubre, incluye una procesión que recorre las calles cercanas al casco central de Maracaibo. Según una fuente cercana al Santuario mariano, la Sagrada Reliquia se moverá por las calles tras la ceremonia. Las festividades en honor a la Virgen de Chiquinquirá se extienden hasta diciembre, incluyendo actividades religiosas y culturales.

La tradición de la Bajada de la Chinita es un evento importante en la cultura de Maracaibo. La Virgen de Chiquinquirá es venerada por su supuesta intercesión en la historia local, y su festividad es una oportunidad para la comunidad para celebrar su fe y su identidad. La procesión simboliza la devoción y el compromiso social, según el arzobispo. La celebración refleja la importancia de la religión en la vida cotidiana de los habitantes de la región.