Miles de personas se manifestaron en Madrid, España, el 15 de noviembre, para exigir mejoras en el acceso a la vivienda. Las protestas, organizadas por movimientos ciudadanos, reclamaron la reducción de alquileres y cambios en las políticas públicas de vivienda. Los participantes denunciaron la crisis habitacional, que ha afectado a millones de hogares en el país.

Según informes locales, el costo de la vivienda en España ha subido un 12 % en el último año, lo que ha generado una presión económica significativa sobre los ciudadanos. Muchos manifestantes destacaron la falta de vivienda asequible y la escasez de opciones para familias con ingresos medios. Las autoridades han respondido con declaraciones generales, pero no han anunciado medidas concretas hasta ahora.

La crisis habitacional en España se ha agravado tras la pandemia, con una disminución en la construcción de viviendas y un aumento en la demanda. En 2022, el Ministerio de Vivienda anunció planes para fomentar la construcción de viviendas sociales, pero su implementación ha sido lenta. Esta nueva ola de protestas refleja la insatisfacción creciente de la población frente a una situación que persiste desde varios años.