El papa León XIV inició su visita de cuatro días a Francia el viernes, en un viaje apostólico que incluye encuentros con líderes europeos, jóvenes y víctimas de abusos. El pontífice fue recibido en París por el presidente Emmanuel Macron, quien lo acompañó durante su llegada al aeropuerto. La jornada comenzó con una ceremonia simbólica en la que las campanas de todas las iglesias francesas repicaron durante siete minutos, marcando el inicio del viaje.
Durante su primer encuentro en el Elíseo, el papa abordó temas como el control moral de la tecnología y la eutanasia, destacando la necesidad de educación para enfrentar estos desafíos. También alertó sobre el riesgo de la proliferación de armas nucleares, instando a Macron a promover el desarme y el diálogo para la paz. En otro momento, visitó la catedral de Notre-Dame, en una jornada que busca fortalecer la fe y la unidad en Europa.
La agenda continúa con reuniones con víctimas de abusos y jóvenes, en un esfuerzo por promover la justicia y la dignidad humana. El papa reivindica las raíces cristianas de la cultura francesa y defiende los valores humanistas, en un contexto de crisis humanitaria en regiones como Ceuta. La visita se enmarca en un llamado a la paz y a la solidaridad entre naciones.



























