Un terremoto de magnitud 7,7 grados sacudió el sur de Panamá el viernes 9 de octubre, según informes de medios locales. El epicentro del sismo se ubicó a 59 kilómetros de Las Tablas, en el Pacífico. La alerta de tsunami fue activada en nueve países de América Latina, incluyendo Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México.

El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis (CNAT) en Perú emitió un aviso tras el movimiento sísmico, aunque no confirmó la llegada de olas destructivas en el país. La Marina de Guerra del Perú intensificó la vigilancia en las costas. En Colombia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó que no existe amenaza de tsunami para la costa del Pacífico.

En Panamá, el sismo causó daños significativos, incluyendo la destrucción parcial de la Catedral de San Juan Bautista en Penonomé. Miles de personas fueron evacuadas en varias ciudades debido a las réplicas fuertes en Colombia y Costa Rica. El presidente colombiano, Iván Duque, ofreció apoyo a Panamá en los momentos difíciles.

Este sismo es el más fuerte registrado en la región en varios años. Aunque no se han reportado muertes, el impacto en infraestructura y viviendas ha sido notable. La comunidad internacional sigue de cerca la situación, mientras las autoridades locales evalúan el daño y coordinan la respuesta.