Un experto venezolano ha señalado que el secuestro virtual podría ser calificado como delito de extorsión, en un contexto de creciente uso de la tecnología en la delincuencia. La figura legal no existe aún en el país, pero el especialista sostiene que la ausencia de restricción física no invalida el delito.
El experto explica que, aunque el secuestro virtual no implica la privación física de la víctima, sí genera un miedo legítimo y puede ser usado para obtener beneficios económicos. Este tipo de delito se ha incrementado con la mayor dependencia de internet y las redes sociales.
En Venezuela, la crisis económica y la falta de acceso a servicios básicos han facilitado la proliferación de nuevas formas de delincuencia. El secuestro virtual, en este contexto, se convierte en una herramienta para presionar a las víctimas.
La situación refleja una evolución en la criminalidad, donde los delincuentes utilizan medios digitales para ampliar su alcance. Aunque no hay leyes específicas, el experto sugiere que el delito podría ser abordado bajo el marco de la extorsión.
Este fenómeno pone de manifiesto la necesidad de una regulación más estricta en el ámbito digital, especialmente en un país donde la tecnología se ha convertido en un factor clave en la vida cotidiana.




























