La ministra venezolana de Educación Universitaria ha anunciado que el gobierno del país iniciará un diálogo directo con la representación de la oposición, sin la participación de Estados Unidos. Esta decisión se toma en medio de una crisis política y social prolongada, donde las relaciones entre Caracas y Washington han sido tensas. La funcionaria destacó que las conversaciones se llevarán a cabo de manera soberana, con el objetivo de buscar soluciones que beneficien a la población venezolana.
El gobierno venezolano ha insistido en que el proceso de diálogo es autónomo y no depende de la intervención de terceros, incluido Estados Unidos. Esta postura refleja una creciente independencia política en el país, que busca resolver sus problemas internos sin la mediación de potencias extranjeras. Aunque no se han detallado los temas específicos del diálogo, se espera que aborden cuestiones como la economía, la seguridad y la organización política.
La ausencia de Estados Unidos en estas conversaciones ha sido interpretada como una señal de ruptura en las relaciones bilaterales. A pesar de esto, el gobierno venezolano ha mantenido su postura de no buscar ayuda externa para resolver sus desafíos internos. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de este proceso, que podría marcar un cambio significativo en la política venezolana.




























