El canciller uruguayo realizó declaraciones sobre la situación política venezolana, lo que fue rechazado por el ministro de Relaciones Exteriores del país. Félix Plasencia defendió la soberanía nacional y destacó que el futuro político del país debe decidirse internamente. La reacción venezolana fue clara y reiterada, señalando que las intervenciones externas no son aceptables. Las autoridades venezolanas insistieron en que las decisiones internas son exclusivas del país. La tensión entre ambos países se ha notado en los últimos meses. El ministro uruguayo expresó preocupación por la situación en Venezuela, pero su postura fue considerada como una intromisión. Plasencia insistió en que el gobierno venezolano actúa con plena autonomía. La comunidad internacional sigue observando la evolución de las relaciones entre ambos países. La postura venezolana refleja una defensa firme de su independencia. La situación podría afectar las relaciones bilaterales en el futuro.