Victoria’s Secret reanudó su tradicional desfile de moda en Los Ángeles, marcando el regreso de la marca tras seis años de ausencia. La pasarela presentó una colección de lencería con diseños innovadores, incluyendo velos, lentejuelas y plumas en diversos colores y tamaños. El evento contó con la participación de modelos icónicas como Adriana Lima, Bella Hadid y Alessandra Ambrosio, quienes reafirmaron su presencia en la industria de la moda.
Kylie Jenner debutó como modelo en el desfile, luciendo el Fantasy Bra, una prenda de alta joyería valorada en 50 millones de dólares. La pieza incluye más de 4 400 diamantes y una gema amarilla de 75,54 quilates. Su participación generó reacciones en las redes sociales, con críticas que cuestionan la prioridad de la marca en incluir celebridades sobre modelos profesionales con trayectorias establecidas. La madre de Kylie, Kris Jenner, y su hermana Kim Kardashian asistieron al evento.
El regreso de Victoria’s Secret a Los Ángeles ha sido un tema de debate en la industria. Aunque la marca ha intentado modernizar su imagen con figuras como Kylie Jenner, algunos críticos señalan que esta estrategia podría afectar la autenticidad del evento. El desfile fue visto como una oportunidad para reinventarse, pero también como un punto de discusión sobre la representación de las modelos en la industria de la moda. La marca ha mantenido una presencia constante en la cultura popular, pero su enfoque en celebridades ha generado controversia entre sus seguidores y profesionales del sector.


























