Lula da Silva y Flávio Bolsonaro abrieron las urnas en Brasil para el balotaje electoral. La votación comenzó en escuelas municipales, incluyendo la escuela Barão Homem, donde Bolsonaro emitió su voto unos veinte minutos después de que se abrieran las mesas.
El balotaje se disputa entre el ex presidente Lula, candidato del Partido de los Trabajadores, y el hijo del ex presidente Bolsonaro, candidato ultraderechista. Según las últimas encuestas publicadas por Quaest y Datafolha, el resultado está muy ajustado, con un margen de 51-49% a favor de Lula.
Lula, quien prioriza la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de servicios públicos, busca continuar sus políticas sociales y ambientales si es reelegido. Por su parte, Bolsonaro ha llamado a los brasileños a votar para "llegar a la hora del cambio", afirmando que el país no puede seguir así.
La elección, que involucra más de 158 millones de electores, podría marcar un cambio significativo en la política brasileña. La tensión es alta, con pronósticos de un empate técnico. La votación se desarrolla en un contexto de expectativa nacional, donde el resultado podría definir el rumbo del país durante los próximos años.























