La compra en cuotas se ha convertido en una alternativa clave para el comercio en Venezuela, según un informe reciente. Esta modalidad ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando un incremento del 250 por ciento en comparación con períodos anteriores. Los consumidores han adoptado esta forma de pago como respuesta a la escasez de efectivo y a la inflación que afecta el país.
Los comercios han adaptado sus estrategias para facilitar estas transacciones, lo que ha permitido a más personas acceder a bienes y servicios. Aunque el sistema aún enfrenta desafíos, como la falta de confianza en algunos casos, su popularidad sigue creciendo. Esta tendencia refleja la necesidad de soluciones prácticas en un contexto económico complejo.


























