La delegación de Cuba abandonó el plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el discurso del presidente estadounidense Donald Trump, según informes de medios cubanos. Trump calificó a Cuba como un "Estado absolutamente fallido" y vaticinó su caída, lo que motivó la protesta de la delegación cubana.
En su intervención, Trump también advirtió contra Irán, pidiendo un acuerdo para evitar conflictos, y criticó a la Corte Penal Internacional, instando a los países a alejarse del tribunal. Además, mencionó la violencia de los cárteles en América Latina, señalando a México como el epicentro del problema.
La respuesta cubana fue inmediata, con la delegación saliendo del salón en protesta. El Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel, denunció en su cuenta en X que Estados Unidos repite en la ONU la mentira de que Cuba es una amenaza, afirmando que esta calumnia se debe a quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano.
Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se intensificaron durante el discurso, con la delegación cubana rechazando las acusaciones y defendiendo su soberanía. La situación refleja un clima de confrontación en las Naciones Unidas, donde las declaraciones de Trump generaron reacciones en cadena.
























