El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, abrieron este martes el debate general de la 81ª Asamblea General de la ONU, en el que participaron 71 jefes de Estado. Trump, quien ha criticado repetidamente a la ONU por su falta de eficacia en resolver conflictos globales, utilizó la plataforma para defender sus acciones militares contra Irán y promover una política exterior basada en el uso del poder estadounidense. Lula, por su parte, presentó su visión sobre la cooperación internacional y el desarrollo sostenible.

Durante su intervención, Trump planteó la posibilidad de "aniquilar" a la República Islámica, una afirmación que generó reacciones en la sala. Además, cuestionó la autoridad de la Corte Penal Internacional (CPI) y llamó a los países a alejarse del tribunal. En otro momento, destacó el papel de México como epicentro de la violencia de los cárteles, afirmando que el país debe recuperar el control de su territorio.

La delegación cubana abandonó el plenario tras las calumnias que Trump dirigió contra el país caribeño durante su discurso. Por su parte, el ex secretario general de la ONU, António Guterres, entregó su último informe como líder de la institución, destacando la crisis global y pidiendo más colaboración entre las potencias. La Asamblea General continúa con debates sobre temas como la paz, el cambio climático y la seguridad internacional.