Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, anunció durante su discurso en la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas que su país iniciará un proceso de transformación democrática. Este proceso incluirá elecciones, según declaró, con el objetivo de construir un país más libre y reconciliado. Rodríguez destacó la necesidad de garantías para todas las fuerzas políticas, sin especificar una fecha exacta para las elecciones.
En su intervención, la mandataria planteó la reestructuración institucional como parte de la recuperación económica y el fortalecimiento del diálogo político. También mencionó la importancia del diálogo con Estados Unidos, aunque no detalló los términos de esta relación. Rodríguez subrayó la necesidad de equidad social como base para el renacimiento del país.
La presidenta encargada aludió a los desafíos actuales de Venezuela, reconociendo la complejidad del contexto político y económico. Aunque no dio más detalles sobre la transición política, prometió una etapa de democracia plena reconocida tanto por el pueblo venezolano como por la comunidad internacional. Su discurso fue recibido con atención por delegaciones internacionales, aunque las reacciones varían según las posturas políticas.
La ONU ha sido un escenario clave para que Venezuela presente su visión de futuro, con Rodríguez insistiendo en la legitimidad del proceso electoral y la necesidad de una salida pacífica a la crisis.






















