El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunieron en Nueva York por primera vez, en un encuentro considerado histórico por ambas partes. La cita tuvo lugar en el lujoso hotel Lotte Palace, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, y abordó temas como la cooperación en energía, minería y seguridad. Rodríguez destacó el respaldo de Trump a Venezuela, especialmente en el contexto del acuerdo petrolero y la situación del mandatario Nicolás Maduro.

La reunión marcó un cambio en la política exterior venezolana, que prioriza la reinserción en los mercados globales sobre enfoques ideológicos. Según Héctor Milano, secretario juvenil del partido Cambiemos, el objetivo es levantar las sanciones internacionales. Rodríguez calificó el encuentro de "histórico" y agradeció el apoyo de Trump, mientras que algunos medios analizan el gesto simbólico de la mandataria al posar con la mano en forma de "V", una señal que ha sido interpretada de distintas maneras.

La relación entre ambos líderes ha evolucionado rápidamente, tras la captura de Maduro y la llegada de Rodríguez a Nueva York. Aunque la imagen generó más atención que la nota oficial, el encuentro refleja una nueva dinámica en las relaciones bilaterales. La cooperación en sectores clave como la energía podría tener implicaciones significativas para ambos países.