La reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se llevó a cabo en Nueva York. Esta cita, considerada histórica, fue confirmada por la Casa Blanca y se desarrolló en un entorno con medidas de seguridad elevadas. La reunión se enmarca en los esfuerzos por mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, aunque ha generado críticas dentro de la comunidad venezolana en Estados Unidos.
La delegación venezolana, que incluyó a altos funcionarios como el vicepresidente del área económica y la ministra de Hidrocarburos, buscó presentar una imagen atractiva para los inversores. Sin embargo, la cita ha sido cuestionada por activistas y políticos en Doral, Florida, donde la comunidad venezolana enfrenta una alta tasa de deportaciones. Esta crítica se suma a la percepción de que la reunión ocurre en un contexto de tensiones migratorias.

























