El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentan en una segunda vuelta muy reñida, según el último sondeo divulgado por la firma demoscópica Datafolha. Ambos candidatos obtienen el 50 % de los votos válidos, según el informe publicado el jueves. La encuesta muestra un empate técnico entre los dos aspirantes a la presidencia, lo que indica una elección muy equilibrada.

Lula, quien lidera la lista de su partido, el Partido de los Trabajadores, se presenta como candidato a la reelección, mientras que Bolsonaro, hijo del ex-presidente Jair Bolsonaro, representa la oposición. En el debate previo al balotaje, ambos candidatos discutieron temas económicos, como tasas de interés, deuda pública e impuestos. Lula defendió el crecimiento económico como herramienta para reducir la deuda, mientras que Bolsonaro acusó al gasto estatal de mantener altas tasas y prometió refinanciar las deudas familiares.

La campaña se ha caracterizado por un clima de tensión, con ataques personales y acusaciones mutuas. En la última cita televisiva, ambos candidatos se enfrentaron directamente, intentando convencer a los votantes indecisos. Aunque Lula reúne a miles de simpatizantes en Río de Janeiro, mostrándose convencido de su victoria, Bolsonaro ha logrado mantener un fuerte apoyo en ciertos sectores del país.

La elección se celebrará el domingo, y el resultado podría marcar un cambio significativo en la política brasileña. La segunda vuelta representa una oportunidad para el cambio o la continuidad, dependiendo de quién logre convencer a los votantes en una elección muy disputada.