María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, regresó al país el domingo pasado tras casi un año de exilio. Su llegada fue celebrada por miles de seguidores en Caracas, donde fue recibida con una gran manifestación. La líder opositora, nominada como premio Nobel de la Paz 2025, expresó su disposición a dialogar con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, para avanzar en la transición política.

El equipo de Machado reiteró su voluntad de conversar con Rodríguez, afirmando que el regreso busca impulsar el proceso de transición promovido por Estados Unidos. Según fuentes, Washington instó a Rodríguez a permitir su retorno, aunque su equipo denunció siete intentos fallidos desde diciembre. Rodríguez, por su parte, calificó el regreso de Machado como un "show" y pidió "arrepentimiento" a la líder opositora.

La presidenta encargada cuestionó el recibimiento masivo que tuvo Machado, señalando que el evento podría haberse evitado. Aunque no confirmó si la justicia venezolana tomará acciones contra ella, Rodríguez insistió en la necesidad de un diálogo serio. Machado, en cambio, enfatizó su deseo de encontrar una solución política para el país. La situación refleja la tensión entre la oposición y el gobierno en un contexto de crisis política y económica.