Los últimos colegios electorales en Brasil cerraron el viernes 29 de noviembre, marcando el fin del plazo extraordinario de dos horas fijado por la Corte Suprema. La elección del presidente de Brasil se reanudó con el recuento de votos en las urnas.

El Consejo Superior Electoral (TSE) anunció que los centros de votación cerraron a las 18:00 hora local, tras el tiempo adicional otorgado para garantizar la transparencia del proceso. El recuento se realizó en todas las urnas, incluyendo las ubicadas en zonas rurales y urbanas.

La Corte Suprema estableció el plazo adicional para permitir que los ciudadanos que aún no habían votado lo hicieran, especialmente en regiones con dificultades logísticas. Según datos oficiales, el 98% de los votantes ya habían ejercido su derecho.

Este proceso electoral fue uno de los más grandes en la historia del país, con más de 140 millones de electores registrados. El TSE supervisó el recuento en presencia de observadores internacionales y representantes de partidos políticos.

El contexto electoral en Brasil ha estado marcado por una alta participación ciudadana y un aumento en la conciencia sobre la importancia del voto. Esta elección representa un momento clave para la política brasileña, con implicaciones en la dirección del país durante los próximos años.