La ONU ha confirmado que los cambios implementados en Venezuela son solo cosméticos y que el sistema represivo sigue en funcionamiento, según una misión internacional que se reunió en Ginebra. La presidenta de la Misión, Sofía Macher, destacó que no se han producido transformaciones significativas en el ámbito político o social, lo que ha llevado a una situación de estancamiento. Esta evaluación se suma a advertencias previas sobre la persistencia de violaciones de derechos humanos y la continuidad de la represión contra la oposición.

Además, la ONU ha señalado que figuras como Diosdado Cabello, vinculadas a abusos, aún mantienen posiciones de poder. Esto ha generado críticas sobre la falta de acciones concretas para garantizar la libertad y la justicia en el país. A pesar de esto, se ha abierto la posibilidad de una normalización entre Venezuela y Estados Unidos, con un encuentro entre líderes en Nueva York. Sin embargo, las restricciones a la prensa y la limitada apertura política siguen siendo un obstáculo para una verdadera democratización.