La presidenta participó en el 81.° periodo de sesiones de la ONU y destacó un acuerdo con Estados Unidos que busca estabilizar el mercado internacional. Durante su intervención, subrayó la importancia de este pacto para garantizar la continuidad económica en un contexto de incertidumbre global. Además, advirtió sobre los riesgos de acelerar la transición ecológica sin un marco regulatorio sólido.

El acuerdo, según la presidenta, refleja una cooperación bilateral que busca equilibrar las necesidades económicas con los desafíos ambientales. Aunque no se detallaron los términos específicos del pacto, se mencionó que incluye medidas para promover la inversión sostenible y reducir la dependencia de recursos no renovables. La presidenta instó a los países a evitar decisiones precipitadas que podrían afectar la estabilidad económica a largo plazo.

La reunión en la ONU fue una oportunidad para reforzar la cooperación internacional en temas de desarrollo sostenible. La presidenta llamó a una acción concertada para enfrentar los desafíos globales, destacando el papel de la cooperación bilateral en la búsqueda de soluciones efectivas.