Rusia ha enviado su primer petrolero con diésel a Estados Unidos, según informes de medios rusos y oficiales. El buque partió del puerto balcánico de Primorsk y se dirige a Nueva York. Esta operación marca un nuevo paso en las relaciones comerciales entre ambos países. El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, anunció la semana pasada que Rusia podría aumentar sus exportaciones de diésel, alcanzando un volumen de entre 3 y 3,5 millones de toneladas mensuales para finales de año.
Las exportaciones de diésel rusas han sido limitadas en los últimos meses debido a las sanciones internacionales y las restricciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea. Esta nueva entrega refleja una posible normalización en el comercio energético entre Rusia y Estados Unidos. Aunque no se ha especificado el volumen exacto del primer cargamento, se menciona que supera las 35.000 toneladas.
El envío de diésel se produce en un contexto de tensión en el suministro mundial de materiales críticos, como el helio, debido a la guerra en Oriente Medio y las restricciones impuestas por Rusia y China. Estados Unidos ha destacado la importancia de estos recursos para la producción de chips, lo que ha llevado a Europa a acelerar sus esfuerzos para asegurar su suministro. A pesar de las tensiones geopolíticas, la cooperación en el comercio de combustibles sigue siendo un área de intercambio entre Rusia y Estados Unidos.
























