La Casa Blanca anunció la destitución de Kimberly Guilfoyle, embajadora de Estados Unidos en Grecia, tras acusaciones de corrupción. La decisión fue tomada por el presidente Donald Trump, quien justificó el cambio por irregularidades en la gestión de la embajada. Según fuentes oficiales, las investigaciones revelaron prácticas no éticas en la asignación de contratos y en la gestión financiera de la misión diplomática. La embajadora, quien ocupaba el cargo desde 2020, fue informada de su despido en una reunión privada con el portavoz de la Casa Blanca.
La medida forma parte de una serie de cambios en la administración de Trump, que busca reforzar el control sobre las funciones diplomáticas. La destitución de Guilfoyle sigue a otros movimientos recientes, incluyendo la renuncia de varios altos cargos en el gobierno. La Casa Blanca no detalló las especificaciones de las acusaciones, pero afirmó que se tomaron medidas para garantizar la integridad de las operaciones diplomáticas.
La situación refleja la tensión entre la administración Trump y el Congreso, donde se han multiplicado las investigaciones sobre la gestión de recursos públicos. La destitución de Guilfoyle también se produce en un contexto de críticas a la política exterior estadounidense, con especial atención a las relaciones con Europa. La nueva embajadora en Grecia será designada en los próximos días, según fuentes gubernamentales.






















