Los expertos en salud pública de Venezuela han alertado sobre un incremento en los casos de mordeduras de serpientes, vinculando este fenómeno a los cambios climáticos registrados en el país. Luis Contreras, especialista en toxicología, explicó que la presencia de estos animales en zonas habitadas ha aumentado debido a la alteración de sus hábitats naturales.
Según datos recientes, el número de incidentes relacionados con mordeduras de serpientes ha crecido en comparación con los años anteriores. Contreras señaló que las condiciones climáticas extremas, como sequías y lluvias intensas, han forzado a los reptiles a buscar nuevas áreas para sobrevivir, lo que los ha llevado más cerca de las comunidades humanas.
Este fenómeno no es nuevo en la región, pero su intensidad ha aumentado en los últimos años. En 2023, se registraron más de 150 casos de mordeduras en el país, según informes oficiales. Los especialistas recomiendan a la población tomar medidas preventivas, como no acercarse a zonas con vegetación densa y usar calzado adecuado en áreas rurales.
El cambio climático ha modificado los patrones de vida de varias especies, incluidas las serpientes. La pérdida de hábitats naturales y la alteración de las temperaturas han influido en su distribución geográfica. En Venezuela, donde la deforestación y la desertificación son problemas crónicos, este desequilibrio ecológico ha tenido consecuencias directas en la interacción entre humanos y fauna.
La situación exige una mayor conciencia sobre la prevención y la educación en salud pública. Los expertos insisten en la necesidad de campañas informativas para reducir los riesgos y garantizar la seguridad de la población.
























