Venezuela se negó a la renovación de la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU sobre derechos humanos. El país rechazó la extensión del mandato de la misión, que fue aprobada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en su 63.º período de sesiones. La resolución obtuvo 25 votos a favor, 17 abstenciones y cinco en contra.

La decisión de Venezuela se basa en la creencia de que los mecanismos internacionales deben respetar la soberanía del país. El gobierno venezolano argumentó que la misión no ha cumplido con sus objetivos y que su presencia ha sido utilizada para criticar al Estado.

La Misión de Determinación de los Hechos, creada en 2016, tiene como objetivo investigar las violaciones de derechos humanos en Venezuela. Su mandato original se vencía en 2022, pero fue renovado por dos años más. La renovación fue aprobada por el Consejo de Derechos Humanos, que representa a los Estados miembros de la ONU.

La oposición venezolana a la renovación refleja una creciente tensión con organismos internacionales. El gobierno ha criticado repetidamente las decisiones de la ONU, considerándolas sesgadas y no basadas en hechos objetivos. Esta postura se alinea con la política exterior del país, que prioriza la independencia nacional frente a la intervención extranjera.