El sismo que sacudió Colombia el 23 de septiembre dejó al menos 335 personas muertas, según el balance oficial actualizado al sábado 10 de octubre. El reporte también indica que más de 36 mil viviendas quedaron afectadas y más de 207 mil sufrieron daños.
El epicentro del sismo se ubicó en la región de Nariño, en el sur del país. Las autoridades han confirmado que el temblor fue sentido en varias ciudades, incluyendo Bogotá y Cali. En la zona más golpeada, el municipio de Tumaco, se reportaron daños significativos en infraestructura y viviendas.
Este sismo es el más fuerte registrado en Colombia en más de una década. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, la magnitud fue de 7,3 en la escala de Richter. Aunque no se han confirmado alertas de tsunami, las autoridades han recomendado a la población mantenerse alerta y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia.
El país ha estado en alerta por la actividad sísmica en la zona del Pacífico. En los últimos años, Colombia ha experimentado un aumento en la frecuencia de terremotos debido a la movilidad de las placas tectónicas en la región. La comunidad científica ha llamado la atención sobre la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana y la preparación ante desastres naturales.























