El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reveló que Washington negoció con el gobierno interino de Venezuela el regreso de la líder opositora María Corina Machado. Según fuentes citadas, Estados Unidos ofreció opciones para que Machado entrara al país, asegurando que no existían impedimentos legales para su entrada.

Rubio detalló que la única vez que se desaconsejó el regreso de Machado fue después del terremoto del 24 de junio. Desde entonces, Estados Unidos no tuvo participación en los obstáculos que enfrentó la opositora. El gobierno estadounidense condiciona su regreso a la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, organismos que considera necesarios para garantizar elecciones libres.

Washington también ha planteado una hoja de ruta para la transición política en Venezuela, que incluye la reforma del Consejo Nacional Electoral y la declaración de vacancia presidencial, lo que podría permitir elecciones en 2027. El regreso de Machado podría influir en las negociaciones con el gobierno interino de Delcy Rodríguez, según análisis de medios venezolanos.

El regreso de la líder opositora ha sido visto como un cambio en el juego político en Venezuela, donde la presión externa ha crecido. El senador republicano Rick Scott destacó que el regreso de Machado abre camino a una Venezuela más democrática, alineada con Washington. La situación sigue siendo compleja, con expectativas altas sobre la transición política y las reformas institucionales.