Lula da Silva amplió su ventaja sobre el candidato opositor Flávio Bolsonaro en las encuestas más recientes, según el instituto Quaest. Con 39% de intención de voto, el ex-presidente lidera con cinco puntos porcentuales sobre su rival, que se sitúa en 34%. Aunque el margen se reduce en proyecciones para una eventual segunda vuelta, ambos candidatos estarían empatados con 42% de apoyo, según los datos publicados por el instituto.

Las empresas del sector de apuestas han pedido al Supremo Tribunal Federal que suspenda el veto de Lula, que prohíbe las apuestas deportivas y los casinos en línea. Esta medida ha generado controversia en los días previos a las elecciones, con críticas por su impacto en la industria y en la economía. Aunque Lula mantiene su ventaja, algunos analistas señalan que el desgaste en ciertas regiones, como el noreste de Brasil, podría afectar su resultado final.

El partido de Lula, el Partido de los Trabajadores, enfrenta desafíos en su bastión electoral debido a factores como el costo de vida y la inseguridad. A pesar de esto, el candidato sigue siendo favorito para ganar las elecciones, lo que podría mantener a Brasil como uno de los principales reductos de la izquierda en América del Sur. La campaña continúa con una intensa disputa por cada voto.