Lula da Silva ha ejercido su derecho al voto en las elecciones presidenciales de Brasil, celebradas este domingo. El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) ha manifestado su confianza en la victoria, afirmando que el pueblo brasileño elegirá entre la democracia y la "barbarie".

El proceso electoral se ha desarrollado bajo el sistema de votación electrónica, utilizado en el país desde hace tres décadas. Los primeros resultados se esperan en pocas horas, lo que podría determinar si Lula se consolida como presidente o si Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, logra un triunfo.

Este encuentro representa la cuarta ocasión en la que Lula compite contra un candidato del partido de Bolsonaro. La elección incluye más de 1.650 cargos en juego, y se prevé una segunda vuelta el 25 de octubre si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta.

Las encuestas indican que Lula lidera con ventaja, aunque no es suficiente para evitar una eventual segunda ronda. El presidente actual ha llamado a la ciudadanía a participar activamente, asegurando que respetará el resultado final, ya sea a favor suyo o del otro candidato.

La elección refleja la polarización política en Brasil, con una disputa entre el proyecto de izquierda y la ultraderecha. La participación de 158 millones de electores ha sido destacada como un factor clave en el desenlace del proceso.