Lionel Messi ha dejado la Selección Argentina tras más de dos décadas de pertenencia. El partido contra Benín se convirtió en una despedida emocionante y simbólica. Messi, considerado uno de los mejores jugadores de la historia, salió al campo junto a sus tres hijos. Desde un palco, recibió el cariño de su esposa Antonela Roccuzzo y de su madre Celia Cuccittin.
El partido fue lleno de homenajes y momentos inolvidables. Messi marcó un último gol, que fue celebrado con una ovación que retumbó en el estadio. La afición, compuesta por más de 85.000 personas, lo acompañó durante todo el partido. La emoción fue palpable, con lágrimas y abrazos entre jugadores y hinchas.
La despedida de Messi fue un momento histórico para la Selección Argentina. El capitán, que ha sido clave en múltiples títulos internacionales, dejó una huella imborrable. Su salida marcó el final de una era. La afición lo celebró con una gran cantidad de emociones y recuerdos. La despedida fue un acto de reconocimiento a una carrera llena de logros.
























