Shakira y Gerard Piqué han vuelto a los juzgados en Barcelona para discutir el régimen de visitas de sus hijos, Milan y Sasha. La cantante propone repartir los desplazamientos entre Miami y Barcelona para evitar viajes transatlánticos frecuentes. Según fuentes cercanas, Shakira exige que la familia paterna se desplace a Miami durante las pausas escolares, para reducir el impacto del jet lag en los niños.
La disputa se intensifica tras una nueva parada de Shakira en su residencia de Madrid, donde viajó a Barcelona para reunirse con sus hijos. Las imágenes del cara a cara en los juzgados muestran una tensión visible, aunque ambos padres mantienen una actitud controlada. Piqué, según informes, ha salido sonriente, mientras que Shakira ha mostrado gestos más espontáneos al interactuar con los niños.
Este conflicto judicial se prolonga desde 2022, cuando se firmó un convenio sobre visitas. La cantante ha insistido en ajustar el acuerdo, argumentando que los viajes constantes afectan la vida escolar y social de los hijos. Aunque no se ha anunciado una decisión definitiva, las partes continúan en negociaciones para encontrar un equilibrio que satisfaga las necesidades de ambos lados.
El caso refleja las complejidades de mantener un régimen de visitas en una relación de alta visibilidad, donde las decisiones familiares se convierten en asuntos públicos. La situación ha generado atención mediática, pero los padres han evitado comentarios públicos detallados, enfocándose en la protección de los menores. La resolución final dependerá de la evaluación judicial y las negociaciones entre ambas partes.


























