Meta fue condenada a pagar una multa récord de 25 mil millones de dólares por incumplir repetidamente una ley estatal de protección al consumidor en Estados Unidos. El veredicto fue emitido por un jurado que determinó que la empresa violó la normativa en más de 43 millones de ocasiones. La sentencia se basa en una investigación que vinculó las infracciones con el escándalo de Cambridge Analytica, donde se reveló que la empresa había compartido datos de usuarios sin su consentimiento.
La decisión se tomó tras un proceso judicial que analizó las prácticas de Meta en relación con la privacidad de los usuarios. Según el fallo, la empresa no cumplió con las regulaciones que protegen a los consumidores frente a la explotación de sus datos personales. La multa representa el mayor castigo en la historia de la compañía.
Este caso se enmarca en un contexto creciente de regulación global sobre la protección de datos. En Estados Unidos, las leyes de protección al consumidor han sido utilizadas para castigar a empresas tecnológicas por prácticas consideradas engañosas o irresponsables. La condena de Meta refleja una creciente presión regulatoria sobre las grandes corporaciones digitales.





























