Un juez de Miami emitió una orden de arresto contra Raúl Castro, exlíder de Cuba, por su supuesta participación en el derribo de dos avionetas en 1996. El caso se remonta a febrero de ese año, cuando un avión de la organización humanitaria Hermanos al Rescate fue abatido por un misil, causando la muerte de cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente.

La orden judicial fue firmada por la jueza Ariana Fajardo Orshan, del Circuito Judicial 11 de Florida. La investigación estatal se centra en la acusación de conspiración para cometer asesinato en primer grado. Según documentos oficiales, espías cubanos operaban en Florida y recopilaron información sobre los vuelos de la organización para localizar los aviones.

El caso fue revisado en mayo, cuando el Departamento de Justicia estadounidense presentó cargos contra Castro. Las autoridades sostienen que el exlíder cubano colaboró con agentes de inteligencia para facilitar el ataque. La orden de arresto no implica detención inmediata, sino una medida judicial para garantizar la cooperación en la investigación.

Este caso tiene raíces en tensiones históricas entre Cuba y Estados Unidos. El derribo de 1996 fue uno de los episodios más graves en la relación bilateral. Aunque Cuba negó participación directa en el ataque, la investigación estadounidense ha señalado conexiones con figuras cubanas, incluido Castro. La situación refleja la complejidad de las relaciones diplomáticas y la lucha por la justicia internacional.