Ucrania ha reanudado sus ataques contra instalaciones rusas tras el fracaso de una tregua energética anunciada por Donald Trump. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que las operaciones contra refinerías rusas han retomado tras un breve periodo de pausa. La tregua, que duró menos de 72 horas, no fue respetada por Moscú, que continuó con sus ataques a la infraestructura energética ucraniana.
Zelenski criticó la reducción del apoyo estadounidense, especialmente la limitación del intercambio de inteligencia. Además, denunció la presión ejercida por Trump sobre Ucrania, que incluyó restricciones al uso militar de Starlink. La interrupción del servicio de conexión satelital ha dejado a Ucrania más vulnerable, según el líder.
La OTAN ha sido llamada a mantener el envío de armas para contrarrestar los ataques rusos. Zelenski insistió en la necesidad de apoyo militar, mientras que Musk señaló a Trump como responsable de los cortes en Starlink. Los ataques rusos han aprovechado la falta de conexión para atacar objetivos ucranianos.
La situación refleja la tensión persistente entre las partes en la guerra. La tregua energética no logró detener los bombardeos rusos, lo que ha llevado a una nueva escalada de hostilidades. Ucrania busca reforzar su defensa, mientras Rusia continúa con sus operaciones en la región. La guerra sigue en curso, con consecuencias que afectan a la estabilidad del área.






















