El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el viernes un "alto el fuego energético" entre Rusia y Ucrania, proponiendo una suspensión de ataques contra infraestructuras energéticas de ambos países. La medida, según Trump, busca aliviar el encarecimiento del combustible en Estados Unidos antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, expresó sorpresa por el anuncio, aunque afirmó que su país respetará el acuerdo si Rusia también lo hace. Según informes, Zelensky consideró la propuesta "nueva" para él, pero no descartó su posible implementación. La iniciativa se presentó como una medida para reducir la tensión en la región, aunque las dudas persisten sobre su alcance y viabilidad.
El alto el fuego energético se enmarca en un contexto de creciente inestabilidad en la zona, con ataques recientes a centrales eléctricas y redes de distribución en ambos países. Aunque Trump destacó el acuerdo como un paso hacia la paz, expertos señalan que su éxito dependerá de la cooperación mutua entre las partes. Mientras tanto, la guerra continúa, con ambos bandos enfrentándose en el frente de combate.























