El presidente de Panamá solicitó mantener la alerta de tsunami tras el sismo de magnitud 7,7 que ocurrió el 10 de octubre. El movimiento telúrico, con una profundidad de 10 kilómetros, activó la alerta en el Pacífico según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El sismo ocurrió a las 12:56 hora local, lo que generó preocupación en la región.

El Sistema de Alerta de Tsunamis estadounidense confirmó que el riesgo marino se disipó y las costas del istmo y la región pueden volver a la normalidad. Aunque la alerta fue levantada, se mantienen revisiones estructurales en la capital panameña. El gobierno local continúa evaluando el impacto del sismo en infraestructura y seguridad.

Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en décadas. Aunque no hubo reportes de víctimas fatales, se registraron daños en edificios y carreteras. La comunidad científica sigue monitoreando la zona para descartar efectos secundarios. La alerta de tsunami fue emitida como medida preventiva, pero no se confirmaron olas peligrosas. El evento refleja la importancia de los sistemas de alerta temprana en zonas de riesgo sísmico.