El presidente argentino Javier Milei criticó duramente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante su intervención en la Asamblea General, donde destacó su falta de acción efectiva en asuntos internacionales. Milei señaló que la ONU no ha logrado resolver conflictos como el de las Malvinas, lo que lo llevó a calificarla como "inútil". Además, expresó su desacuerdo con la postura de la organización frente a otros desafíos globales, considerando que su respuesta es insuficiente.

Durante su discurso, Milei defendió la postura argentina sobre la soberanía de la isla, afirmando que la cuestión es de índole política y no debe ser abordada por organismos internacionales. También criticó las propuestas de desregulación y exenciones impositivas para multinacionales en el sector de la inteligencia artificial, que presentó como parte de su plan durante la Asamblea General. Estas ideas fueron rechazadas por organizaciones de la sociedad civil argentina, que advirtieron sobre la falta de impunidad en el manejo de la tecnología.

La prensa británica siguió con atención la intervención de Milei, destacando su enfoque radical y su exigencia de una nueva forma de gestión internacional. Aunque no se logró un consenso en la ONU, el discurso del presidente argentino generó debate sobre el rol de las instituciones globales en la resolución de conflictos. La crítica de Milei refleja una creciente desconfianza en la eficacia de la ONU para abordar cuestiones políticas y económicas complejas.