El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aprovechó su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York para atacar a varios líderes internacionales. Durante su discurso, Netanyahu criticó al alcalde musulmán de Nueva York, Eric Adams, acusándolo de promover el antisemitismo y de contribuir a la inseguridad de la comunidad judía en la ciudad. También se dirigió a líderes como Irán, Reino Unido, Francia y Turquía, denunciando sus posturas.
Durante el discurso, algunas delegaciones diplomáticas abandonaron el recinto, según informes. El alcalde Adams había llamado a la CPI a emitir una orden de arresto contra Netanyahu, lo que generó protestas y reacciones en cadena. Netanyahu tachó a quienes se retiraron como "cobardes morales", lo que generó controversia y debates en las redes sociales.
La tensión se intensificó con la participación de activistas como Susan Sarandon, quien fue detenida en Nueva York durante una manifestación contra Netanyahu. La situación refleja una polarización creciente en el escenario internacional, con Estados Unidos y otros países involucrados en discusiones sobre el conflicto israelí-palestino. La Asamblea General sigue siendo un punto de encuentro para debates políticos y diplomáticos complejos.






















