Netanyahu depositó su voto en Jerusalén y exhortó a los israelíes a acudir a las urnas en elecciones cruciales. El líder del partido Likud instó a los ciudadanos a participar en la votación, destacando la importancia del sufragio en este contexto electoral. Las encuestas indican que Netanyahu no es favorito en estas elecciones.
El primer ministro denunció un intento de "robo electoral" y pidió la extensión de la votación. Su partido reclama una ampliación del periodo de urnas, mientras que la oposición acusa a Netanyahu de preparar el terreno para impugnar los resultados. La campaña se desarrolla en un contexto de tensión política.
Estas elecciones suceden tres años después de los ataques de Hamás y la ofensiva contra Gaza. Netanyahu ha destacado la necesidad de una movilización masiva, advirtiendo sobre una gran campaña opositora. Denunció que se intenta "robar" las elecciones, aludiendo a la detención de tres miembros del partido árabe Ra’am, acusados de presuntos sobornos a votantes.
La votación cierra a las 22.00 horas en Israel. Netanyahu ha insistido en la importancia del voto, animando a la población a participar en la decisión que podría definir el futuro político del país.

























