La Comisión Electoral Central de Israel abrió 12.018 centros de votación en todo el país, incluyendo asentamientos en Cisjordania ocupada, para recibir a más de 7,3 millones de electores. Las elecciones, clave para el futuro político del país, se celebraron el 27 de octubre.

Según los sondeos a pie de urna, el bloque liderado por Gadi Eisenkot obtuvo 53 escaños, mientras que el bloque de Netanyahu alcanzó 50. Ambos no lograron los 61 escaños necesarios para formar gobierno. Los partidos árabes, que obtuvieron su mejor resultado, se convirtieron en posibles mediadores para alcanzar la mayoría.

El líder opositor Gadi Eisenkot destacó la victoria de su bloque, señalando una desconfianza generalizada en Netanyahu. Aunque el partido Likud fue el más votado, su coalición no logró la mayoría absoluta. La participación electoral fue récord, reflejando un alto interés ciudadano en el proceso.

Las elecciones marcan un punto de inflexión en la política israelí, con el bloque de Netanyahu enfrentando una pérdida de apoyo tras tres años de conflictos. La situación podría llevar a nuevas negociaciones para formar un gobierno de coalición.