Un terremoto de magnitud 7,0 sacudió la región autónoma del Tíbet en China el jueves. El sismo ocurrió a las 22:33 horas (hora de Beijing) en el distrito de Baqen, en la ciudad de Nagqu. La profundidad del temblor fue de 10 kilómetros. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo fue el más potente que ha afectado la región en los últimos cinco años.

El sismo destruyó más de 300 viviendas y dejó al menos 16 muertos, según informes de la agencia de prensa estatal Xinhua. Al menos 46 personas resultaron heridas. Las autoridades locales están evaluando los daños y coordinando las labores de rescate. Las condiciones en la zona son extremas, con temperaturas que oscilan alrededor de los -10 grados Celsius.

El terremoto fue seguido por varias réplicas, incluida una de magnitud 5,2. Los bomberos inspeccionaron casas dañadas en una aldea cercana. Las operaciones de rescate se llevan a cabo a más de 4.800 metros de altitud, lo que complica las labores. Las autoridades han activado protocolos de emergencia para garantizar la seguridad de los habitantes y facilitar la ayuda.

Este sismo se suma a una serie de eventos sísmicos en la región, que ha sido históricamente propensa a terremotos. La zona del Tíbet se encuentra en una zona de falla activa, lo que aumenta el riesgo de sismos. Aunque no se han reportado daños a infraestructuras principales, la comunidad local sigue en alerta. La situación sigue siendo compleja, pero las autoridades continúan con los esfuerzos de rescate y evaluación.