Los candidatos republicanos en Estados Unidos han anunciado planes de veto sistemático si los demócratas ganan el Congreso en las elecciones de noviembre. El presidente Donald Trump, en un discurso en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, explicó que vetaría todas las iniciativas aprobadas por el Parlamento hasta que los legisladores negocien con él. Esta estrategia se basa en la expectativa de que los demócratas, según encuestas, lleguen a las urnas con una ventaja histórica.
Las elecciones del 3 de noviembre definirán si los republicanos conservan el control legislativo durante los últimos dos años de la presidencia de Trump. Los demócratas, por su parte, buscan recuperar al menos una de las cámaras del Congreso, lo que podría marcar un cambio en la política estadounidense. Trump ha advertido que, en caso de una derrota, el país enfrentaría un "futuro acabado", y ha insistido en que las legislativas son decisivas para su mandato.
Este escenario se analiza como una posibilidad real tras las encuestas que auguran una "ola azul" en las elecciones de mitad de mandato. Los demócratas, si logran el control del Congreso, obligarían a Trump a negociar con ellos para aprobar leyes o confirmar nombramientos. La campaña electoral se ha centrado en la agenda de Trump y en la renovación de la capital, mientras los demócratas se preparan para recuperar el control legislativo.




























