Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos con su familia el miércoles. En una carta publicada en sus redes sociales, se autoproclamó presidente electo de Brasil. Aseguró haber sido víctima de un fraude electoral y que su partido fue sometido a una "caza de brujas". Sin embargo, horas después, retiró su declaración. En una nueva versión del comunicado, cambió la palabra "presidente" por "líder".

El senador brasileño, derrotado en las elecciones del domingo, acusó a las autoridades de haberlo perseguido. Agradeció públicamente a Donald Trump y a Javier Milei por su apoyo. Trump, por su parte, confirmó que había autorizado la entrada de la familia Bolsonaro en Estados Unidos. Sin embargo, rechazó intervenir directamente en el asunto.

Bolsonaro había huido del país con un pasaporte italiano, según informes de medios venezolanos. Su partido reconoció los resultados oficiales, pero él mantiene sus denuncias. Aunque se retractó de su proclamación, sigue insistiendo en que su candidatura fue injustamente rechazada.

La situación refleja la polarización política en Brasil. Mientras el Partido de los Trabajadores reconoce los resultados, Bolsonaro y sus seguidores siguen cuestionando la legitimidad de la elección. Su decisión de actuar desde el extranjero pone de relieve las tensiones entre el gobierno actual y la oposición.