Los sondeos indican que los demócratas tienen una ventaja significativa en las elecciones legislativas de Estados Unidos, con un 84 % de probabilidades de controlar la Cámara de Representantes y un 65 % de recuperar la mayoría en el Senado. A pesar de esto, el presidente Donald Trump confía en que los republicanos obtendrán mejores resultados de lo esperado.

Trump ha instado a los ciudadanos a apoyar su proyecto político, mientras la oposición demócrata busca consolidar mayorías en el Congreso. Las elecciones, que se celebran el 3 de noviembre, son clave para definir el futuro de su mandato. En juego están 435 escaños en la Cámara de Representantes y 35 en el Senado.

La baja popularidad del presidente, comparada con la de Nixon, ha generado expectativas altas para los republicanos. Sin embargo, expertos atribuyen el desgaste de su imagen al precio de la gasolina y a la guerra con Irán. Un posible triunfo demócrata podría llevar a investigaciones sobre su gestión y afectar las iniciativas de Washington en América Latina.

Las elecciones de medio mandato marcan un punto crucial para Trump, ya que su mandato se acerca a su fin. Aunque las encuestas no favorecen a su partido, el presidente sigue insistiendo en que los republicanos tendrán una buena campaña. El resultado definirá el apoyo y los contrapesos con los que afrontará los dos últimos años de su presidencia.