El ex-presidente paraguayo Santiago Peña fue detenido en su residencia de Asunción por la Policía Nacional, según orden de la Fiscalía. La medida se aplicó minutos después de que el Senado lo destituyera como mandatario, en un contexto de crisis política derivada del escándalo del banco Ueno Bank. Peña, quien dejó de gozar de inmunidad legal, permanecerá bajo arresto domiciliario mientras se investiga por presuntos delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio.

El Senado confirmó la destitución de Peña, acusado de haber permitido la operación del banco Ueno Bank, que generó una crisis financiera. Pedro Alliana fue nombrado presidente provisional y juró el cargo ante el Congreso, comprometiéndose a compensar a las víctimas del caso. La Fiscalía investiga las irregularidades que llevaron a la destitución, mientras la comunidad política paraguaya enfrenta una situación de inestabilidad.

La crisis comenzó cuando el Senado inició un juicio político contra Peña, acusándolo de haber permitido la operación del banco Ueno Bank, que involucró a altos funcionarios y generó pérdidas millonarias. La destitución fue aprobada tras una serie de debates y protestas, lo que generó una polarización en el país. La situación ha puesto en evidencia las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo, y ha generado una crisis de confianza en las instituciones. La comunidad internacional ha expresado preocupación por la estabilidad política del país.