El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia tras un escándalo relacionado con el Banco Ueno, pero el Congreso no aceptó su salida y inició un juicio político. La decisión sobre su dimisión y el avance del proceso judicial quedó aplazada para el viernes, en medio de una crisis política.
El Senado de Paraguay comenzó el juicio político contra Peña, quien confirma que acudirá a la cámara para defenderse. El mandatario, que dejó de gobernar antes de cumplir su mandato, enfrenta acusaciones de mal desempeño de funciones y vínculos con el banco intervenido.
El Partido Colorado, que gobierna Paraguay desde 1947, sufrió un revés con la renuncia de Peña, considerado un modelo para líderes como Javier Milei y José Antonio Kast. La crisis se desató tras el cierre del Banco Ueno, que generó controversia y llamó a la responsabilidad del gobierno.
La sesión conjunta del Congreso fue suspendida debido a la retirada de legisladores del Partido Colorado, lo que impidió tramitar la renuncia de Peña. El juicio político entra en una fase clave, con la comparecencia del presidente fijada para el viernes.
La situación pone de relieve las tensiones internas en el Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay durante más de setenta años, con una única interrupción entre 2008 y 2013. La comunidad política espera una decisión del Senado que podría marcar un cambio en la trayectoria del país.




























