El presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa ante el Senado. La petición se realizó en el marco de un juicio político abierto en su contra por el escándalo financiero del banco Ueno, que congeló los ahorros de miles de ciudadanos. Peña anunció su renuncia este jueves, pero no se hizo efectiva debido a la falta de quórum necesario.

La crisis del banco Ueno ha generado una gran inestabilidad en el país. El colapso del instituto financiero dejó bloqueados los ahorros de casi 3 millones de personas, incluyendo fondos públicos destinados a pensiones. La incertidumbre sobre la sucesión presidencial y la devolución de depósitos a los ahorristas ha mantenido la presión cambiaria en niveaux elevados.

El juicio político contra Peña se intensificó tras la caída del banco, que afectó a instituciones públicas y privadas. El fiscal Silvio Corbeta encabezó allanamientos en la residencia del dueño del banco, Federico Miguel Vázquez, donde se encontraron vehículos de alta gama, un yate y una avioneta valorados en más de un millón de dólares. La investigación reveló inversiones millonarias de la Conmebol en el banco, que ahora se ven afectadas por la crisis.

La situación ha generado reacciones en la sociedad paraguaya. Analistas como Fabián Vallas han señalado el impacto político y financiero de la renuncia de Peña. La crisis se agrava con la falta de claridad sobre la responsabilidad del gobierno y la falta de medidas concretas para restablecer la confianza en el sistema financiero. La situación sigue en evolución, con el Senado aún sin decidir si acepta la prórroga solicitada por el presidente.